Política
Política exterior y alineamiento: las declaraciones de Flávio Bolsonaro
Hay que reconocer que a veces el Presidente se zarpa con los modos y nos mete en un terreno diplomático bastante picante que no siempre le conviene a la República. Una cosa es marcar una postura firme contra el populismo regional y otra muy distinta es andar validando delirios de autoproclamación que rozan el papelón internacional y descuidan las formas institucionales que un país serio tiene que cuidar. Dicho esto, los zurdos locales pegan el grito en el cielo y se rasgan las vestiduras hablando de democracia mientras se pasan por las diez normas republicanas cuando gobiernan ellos, defendiendo a dictadores amigos en Venezuela y Cuba sin ningún tipo de prurito moral.
Mirá, a mí el show de la política exterior a veces me parece un poco innecesario y creo que se puede ser liberal y republicano sin necesidad de andar haciendo catarsis tuitera todo el tiempo. Pero muchachos, no me comparen la desprolijidad dialéctica de este gobierno con la destrucción sistemática del aparato productivo y las cajas negras que armaron durante décadas los K, porque no hay punto de comparación posible. ¿Hasta cuándo van a seguir indignándose por la diplomacia de redes mientras defienden a los mismos parásitos que nos dejaron el Banco Central fundido y el país arrodillado?