Internacional
Celulares en las cárceles: el procesamiento de Garrigós de Rébori y el fin de la puerta giratoria
Por fin la justicia empieza a despertar un poco y le pone los puntos a estos jueces garantistas que vivieron bancando la joda de los delincuentes durante años. La señora María Laura Garrigós de Rébori, una clásica militante K disfrazada de magistrada, creyó que podía regalarle celulares liberados a los presos para que sigan armando secuestros extorsivos y operetas desde adentro de las celdas mientras la gente de bien labura y se rompe el lomo pagando impuestos. ¡Se les acabó el curro de la puerta giratoria, zurdos empobrecedores! Ahora lloran porque se les termina la impunidad y la ventaja para los amigos del poder.
Durante décadas nos hicieron creer que los delincuentes eran 'víctimas de la sociedad' mientras los honestos nos teníamos que encerrar con rejas y alarmas. Menos mal que vino Milei a barrer con toda esta runfla de parásitos del Estado y a imponer el orden que tanto necesitamos con la motosierra y la firmeza que la política cobarde nunca tuvo. Están todos con el culo a dos manos porque la fiesta de los derechos humanos para los chorros se terminó para siempre. ¿Ves que no la ven? ¿O me vas a decir que tener un iPhone adentro del penal es un derecho social adquirido, sorete?