Opinión
Cultura, subsidios y peñas: el fin del relato estatal con la guita ajena
Estaba pensando en toda esta movida de las peñas folclóricas y la manía que tienen los zurdos empobrecedores de creer que la cultura nativa necesita un ministerio parasitario bancado a impuestos para existir. Se les terminó la joda de vivir de la teta del Estado y organizar festivales falopa con la guita del contribuyente que se rompe el lomo laburando. Con el déficit cero y la motosierra bien firme, ahora cada evento tiene que sustentarse solo, como corresponde en un país libre donde el mercado decide qué vale la pena y qué no.
Es increíble que todavía haya termos que no la ven y lloran porque ya no hay pauta oficial para los amigotes del poder. ¿Qué pasa, mandriles? ¿Sin el subsidio estatal no se acuerdan ni una chacarera? Tienen una alergia terrible al laburo honesto y a la plata ganada con esfuerzo. Sigan militando el pobrismo que nosotros vamos a seguir bajando la inflación y achicando este antro de vagos. ¿Cuándo se van a avivar de que la verdadera libertad cultural es no tener al Estado metido en cada baile?