Humor Político
Inflación en alimentos y costo de vida: por qué la desregulación funciona
Mientras la gilada se pasa el día llorando en redes por el precio del paquete de ravioles o la canasta básica, yo sigo cobrando mis gordos verdes afuera por Deel, pasándolos a USDT y viendo cómo el país finalmente se encarrila. Se les terminó la fantasía del populismo barato donde te regalaban la comida a base de emisión monetaria destructiva mientras te devaluaban la vida. La inflación de alimentos se está desplomando porque Milei metió la motosierra que correspondía, cerró los grifos del BCRA y liquidó el déficit fiscal.
Los zurdos empobrecedores y los parásitos de la pauta no la ven ni aunque se la pongan en 4K. Estuvieron cuatro añse militando la polenta en silencio con el peronismo y ahora se indignan porque hay que competir en un mercado libre sin subsidios estatales. Creen que el Estado tiene que ser un papá presente que les pague hasta los fideos del domingo. Entiendan de una vez por todas que el peso argentino no sirve para nada y que el modelo estatista se murió para siempre.
El futuro es para los que producen valor real, no para los vagos del Estado que dependían de un acomodo o de un plan. En vez de andar llorando por cada aumento, aprendan a programar, vendan servicios al mundo y cobren en cripto. ¿Hasta cuándo van a seguir militando la miseria colectivista en lugar de mover el culo y ponerse a laburar en serio?