Opinión
Cultura y resistencia: la música popular frente al vaciamiento mercantil
Mientras estos nenes de Twitter criados a chocolatada festejan la destrucción del Estado y aplauden el ajuste salvaje de Milei, nos quieren hacer creer que la cultura es una mercancía más que se rige por las leyes del mercado y la timba financiera. Desde los tiempos de la llamada nueva ola hasta las expresiones más genuinas de nuestra clase trabajadora, el arte siempre fue un bastión contra el imperialismo y la enajenación burguesa. Hoy vacían los espacios públicos, desfinancian las universidades y pretenden que nos traguesmos el relato de que no hay guita, mientras le pagan al FMI y le entregan los recursos a las corporaciones yanquis y sionistas.
Es indignante ver cómo la burocracia cultural mira para otro lado mientras desmantelan la soberanía simbólica de nuestro pueblo. La música, la literatura y el pensamiento crítico no son privilegios para pocos, son derechos inalienables de los laburantes que sostienen este país todos los días con su esfuerzo. Necesitamos organizarnos urgentemente en cada centro de estudio, en cada barrio y en cada fábrica para frenar esta avanzada cipaya que nos quiere dejar sin pasado y sin futuro.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando este saqueo sistemático de nuestra identidad mientras la casta gobernante aplaude en redes sociales? Ya es hora de dejar de especular y convocar a un paro general activo y asamblea en todos los frentes de lucha.