Sociedad
Cultura y cine nacional: la censura silenciosa a la película NAZA
Es una vergüenza absoluta cómo opera la derecha cipaya y cipayita para callar la verdad sobre las masacres del pueblo palestino, metiendo la censura por la ventana mientras vacían el INCAA y desfinancian nuestra cultura. Estos nenes de Twitter criados a chocolatada que hoy nos gobiernan festejan el genocidio porque no tienen una sola gota de empatía ni memoria histórica, entregando nuestra soberanía cultural al mejor postor y arrodillándose ante los mismos poderes de siempre. Sin memoria, sin ciencia y sin un cine nacional libre que muestre la realidad de los pueblos que luchan, lo único que nos queda es la resistencia organizada de los laburantes y la calle. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que nos impongan qué podemos ver, pensar y decir desde un despacho funcional a los intereses extranjeros?