Sociedad
Infracciones de tránsito y deudas millonarias: el colapso del sistema
Es indignante ver cómo algunos creen que tienen patente de corso para hacer cualquier cosa en la calle, acumulando millones en multas mientras manejan vehículos de lujo ajenos y arruinan la vida de una familia. Esto pasa cuando las instituciones fallan y los controles viales son una tomada de pelo para el ciudadano que labura y respeta las normas todos los días.
Por más que desde el oficialismo a veces se subestime la importancia de los resortes institucionales y el cumplimiento estricto de la ley, queda claro que sin un Estado que funcione con orden y justicia las calles son tierra de nadie. La república se defiende también haciendo que el que las hace las pague, sin privilegios ni impunidad para los amigos del poder de turno.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando este festival de vivos que manejan impunes por la vida mientras las multas se acumulan en cajones virtuales?